Teresa, Rosario, Dolores : violencia machista en Vila-real (1850-1950)

Por Ángel Pozo y Christine Sétrin, Biblioteca de Vila-real

Hace ya más de veinte años que el 25 de noviembre pasó a ser el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y, desde entonces, este mes se llena de actividades e iniciativas reivindicativas en torno a esa conmemoración. La Biblioteca de Vila-real quiere sumarse a esta reivindicación recuperando de las hemerotecas, bibliotecas y archivos digitales dos casos históricos de violencia machista que sucedieron en nuestro pueblo y que sacudieron la opinión pública. Dos casos que se cobraron la vida de tres mujeres que creemos necesario rescatar como estandarte de las muchas mujeres maltratadas y asesinadas que se quedarán en el anonimato.

Que la violencia machista es un mal antiguo no necesita argumentación, pero su reflejo en la prensa, es decir, la preocupación social que de ella se deriva, es bastante reciente. Al menos, en lo que a nuestro pueblo se refiere. La primera noticia de que disponemos se remonta a agosto de 1849 : un vecino de Vila-real es llevado a prisión por “atentar contra la vida de su consorte”. Es cuanto menos llamativa (y alentadora) la alusión que en la nota de prensa se hace al acto machista “como de los más perversos y criminales instintos” (Pop. 1849.08.09, pg. 4). Pero, por lo general, el patriarcado seguía justificando estas muertes con criterios que hoy harían estallar conciencias: en diciembre de 1856, “en Villarreal, una mujer casada, rodeada de sus hijos, faltó a los deberes más santos y recibió el castigo de su adulterio por mano de su cómplice, ocasionando con su muerte la de un hijo suyo de dos años” (Gb. 1856.12.30, pg. 1). No fue asesinada, fue ajusticiada por adúltera (del castigo que debiera sufrir en consecuencia su cómplice nada se dice) y se le responsabiliza, además, de la muerte del hijo. Sin embargo, ellas también terminaban siendo la víctima cuando el adúltero era el marido: “un vecino de Villarreal ha envenenado a su esposa con una pócima que le entregó la amante del marido” (ED. 1886.08.08, pg. 2).

Veamos otro ejemplo: el 15 de noviembre de 1923, un desconocido entra de madrugada en casa de Leonor D., una ciudadana inglesa afincada en Vila-real, y termina agrediendo a su hija antes de darse a la fuga. La noticia se recoge con el mismo texto en dos periódicos de la época, cuyos titulares, pese a ser distintos, coinciden en la victimización del agresor: “Asalta un hogar de madrugada y le apalean”, “Un hombre apaleado” (Sol 1923.11.16, pg. 8 ; Cor. Esp. 1923.11.16, pg. 3).

De Vila-real salen noticias de maltratadores y violadores con nombres y apellidos; gracias a estos recortes sabemos que el maltrato se castigaba a principios de siglo con una pena de cinco días de arresto. El hecho de que en una misma noticia aparezcan dos casos ya nos pone sobre la pista de lo habitual de los maltratos (Her. Mad. 1891.09.12, pg. 3 ; Pl. 1906.06.02, pg. 3).

Teresa S. A.

Pero hubo de entre todos un caso que copó la prensa de finales del siglo XIX y principios del XX: Teresa S. A., viuda de setenta años, vivía sola en su casa de la calle de La Purísima. Su hijo, Miguel B. S., de 44 años, vivía en Almazora. Un 21 de enero de 1899, Miguel se presentó en la casa de la madre para pedirle dinero. En un principio, al ella negarse, no pudo más que resignarse y volver hacia su pueblo. Pero al cabo de un rato regresó, amenazó a la madre, la estranguló y le robó entre 26 y 30 pesetas que tenía. El cuerpo sin vida de Teresa fue descubierto por una de sus vecinas, que dio aviso a la Guardia Civil. Pronto se detuvo al hijo, que confesó el crimen. Fueron muchos los periódicos que se hicieron eco de este asesinato : Imp. 1899.01.24, pg. 2 ; D.T. 1899.01.24, pg. 2-3 ; Ep. 1899.01.24, pg. 4 ; Prov. 1899.01.24, pg. 3 ; Est. Cat. 1899.01.24, pg. 3 ; Luc. 1899.01.25, pg. 3 ; Cron. Mer. 1899.01.28, pg. 1 ; País 1899.01.28, pg. 3 y E.S. 1899.01.29, pg. 1.

La vida de Teresa termina ahí, a manos de su hijo. Del destino de Miguel aún podemos rastrear algunos datos más: el 11 de julio de aquel 1899, casi siete meses después del crimen, será condenado a muerte por garrote (País, 1899.07.12, pg. 2 ; Ep. 1899.07.12, pg. 2 ; Izq. 1899.07.12, pg. 3 ; Imp. 1899.07.12, pg. 1 ; Av. 1899.07.13, pg. 3 ; D.T. 1899.07.15, pg. 2-3). Sin embargo, en abril de 1900, seguía todavía pendiente de su suerte: los ayuntamientos de Vila-real y de Almazora, el obispo de la diócesis y algunas autoridades más solicitaron su indulto a la Reina, el motivo principal era evitar ofrecer el lamentable espectáculo de una ejecución en público, tal como se  seguían practicando (Her. Mad. 1900.04.01, pg. 1 ; Cant. 1900.04.02, pg. 3Cor. Esp. 1900.04.03, pg. 3 ; Ep. 1900.04.04, pg. 3 ; ED. 1900.04.04, pg. 2 ; D.R. 1900.04.04, pg. 2 ; Lib. 1900.04.04, pg. 3). Pero el indulto no prosperó, por lo que la fecha de la ejecución quedaría fijada para el 18 de ese mismo abril, a las 8.00 de la mañana (País 1900.04.15, pg. 3 ; D.R. 1900.04.16, pg. 1 ; C. Esp. 1900.04.16, pg. 3).

La prensa nacional se vuelca entonces en un seguimiento casi morboso del caso, por lo que podemos conocer detalles del último día del reo, de su ejecución o de la localización exacta del patíbulo (C. Esp. 1900.04.17, pp. 1-2 ; Lib. 1900.04.17, pg. 2 ; Her. Zam. 1900.04.17, pg. 1 ; Cor. Esp. 1900.04.17, pg. 2 ; Sig. Fut. 1900.04.17, pg. 2 ; Ep. 1900.04.17, pg. 2 ; Cor. Esp. 1900.04.17, pg. 3 ; LR. 1900.04.18, pg. 3 ; Gb. 1900.04.18, pg. 1 ; Cant. 1900.04.18, pg. 3 ; Imp. 1900.04.18, pp. 1-2 ; Din. 1900.04.18, pg. 2 ; C. Esp. 1900.04.18, pg. 3 ; D.P. 1900.04.18, pg. 2 ; Est. Cat. 1900.04.18, pg. 1 ; Ad. 1900.04.19, pg. 2 ; Cor. Esp 1900.04.19, pg. 3). Pero más interesante resulta saber, a través de esos mismos recortes de prensa, que el asesino de Teresa será el último reo ajusticiado en público: la reforma de los artículos 102, 103 y 104 del Código Penal prohibirá a partir de entonces semejante espectáculo (Imp. 1900.04.17, pg. 2 ; Est. Cat. 1900.04.19, pg. 1 ; Ep. 1900.04.20, pg. 3).

El caso de Teresa fue seguido con expectación y detalle por la prensa nacional, pero no nos engañemos: no fue porque se tratara de un asesinato machista, no, sino por ser la víctima, viuda septuagenaria e indefensa, la madre del asesino. Otros casos hubo de crímenes contra mujeres que no levantaron el mismo interés, como la muerte de una joven tras tomar un abortivo “por ocultar su deshonra” (Imp. 1905.07.04, pg. 1 ; Cor. Val. 1905.07.05, pg. 2 ; Imp. 1905.07.05, pg. 3 ; Lib. 1905.07.05, pg. 2) o el asesinato que cometió J. L. contra su esposa (ED. 1918.03.30, pg. 1 ; Cor. Esp. 1918.03.30, pg. 2).

Rosario G. B y Dolores A. G.

Última foto de la joven Dolores, asesinada por su padre

Rosario G. B. se quedó sola con cinco hijos cuando su marido, Pascual A. L., emigró a Francia. Fueron ocho años en los que ella decidió trasladarse a Valencia. Al regresar de Francia, él quiso retomar la vida familiar e impuso en casa una severa disciplina regada, al parecer, con excesivo alcohol. Se instalaron en el número 9 de la calle de La morera, actual Bisbe Rocamora, donde abrieron una carnicería que atendían indistintamente mujer y marido. Él veía con malos ojos las atenciones que ella tenía para con los clientes y le quiso imponer un cinturón de castidad de su invención, se trataba de “una especie de camisa de cuero, que se cerraba por uno de los lados con una cremallera, en cuyo extremo había dos anillas que por medio de un candado de pequeñas dimensiones, una vez cerrado, impedía el poderse quitar el infernal aparato”. Pascual fue denunciado y condenado a dos meses de prisión y a una multa de 250 pesetas. Pero entonces no había órdenes de alejamiento. Al volver al hogar continuaron las vejaciones y malos tratos que, al parecer, se extendían también a las hijas e hijo. La tarde del 22 de julio de 1935, tras una discusión sobre quién debía atender la carnicería, él sacó una pistola y disparó a su mujer, hasta en dos ocasiones, en presencia de sus hijas de once y diecinueve años. Al salir la mayor, Dolores, en defensa de la madre, Pascual disparó también contra ella. La hija pequeña, aterrorizada, corrió a avisar a sus familiares y, de ahí, a las autoridades, quienes, en un primer momento, no hicieron caso de la denuncia. Tuvo que ser una muchedumbre de mujeres apostadas y pidiendo justicia en la puerta del local la que incitara a presentarse a la Guardia civil y derribar la puerta de la casa en el  momento en que en la habitación de arriba sonaba un disparo: Pascual había intentado suicidarse. Ellas dos murieron, él quedó gravemente herido y fue trasladado al hospital, del que, por cierto, intentó fugarse. Sería condenado a 23 años de cárcel por cada homicidio más siete meses por tenencia ilícita de armas.

Él quiso imponerle un cinturón de castidad de su invención, “una especie de camisa de cuero, que se cerraba por uno de los lados con una cremallera, en cuyo extremo había dos anillas que por medio de un candado de pequeñas dimensiones, una vez cerrado, impedía el poderse quitar el infernal aparato”

Este es el desgarrador relato que se desprende del total de recortes de prensa que se hicieron eco del crimen, de los que también hemos extraído la imagen que ilustra el dossier: Her. Mad. 1935.07.23, pg. 16 y 2 ; Ep. 1935.07.23, pg. 3 ; Her. Cas. 1935.07.23, pg. 1 ; Sol 1935.07.23, pg. 12 ; Sig. Fut. 1935.07.23, pg. 20 ; Her. Mad. 1935.07.24, pg. 11 ; Her. Mad. 1935.07.24, pg. 8 ; Nac. 1935.07.24, pg. 11 ; Lib. 1935.07.24, pg. 2 ; Ah. 1935.07.24, pg. 3 ; Ah. 1935.07.25, pg. 12 ; Vil. 1935.07.27, pg. 3 ; Her. Mad. 1935.07.29, pg. 10 ; Nac. 1935.09.20, pg. 15 ; Sol 1935.09.20, pg. 6 ; Her. Mad. 1935.09.21, pg. 12.

Dos asesinos, tres víctimas, que sacudieron la opinión pública y centraron la atención de la prensa nacional, poniendo tristemente el nombre de Vila-real en boca de todos. Desgraciadamente, las hemerotecas más recientes nos recuerdan que, un siglo después, se siguen repitiendo estos crímenes.

Cuadro de abreviaturas

Ad. El Adelanto
Ah. Ahora
Av. El Aviso
Cant. El Cantábrico
C. Esp. El Correo español
Cor. Esp. La Correspondencia de España
Cor. Val. La Correspondencia de Valencia
Cron. Mer. La Crónica Meridional
ED. El Día
D.P. El Diario palentino
D.R. Diario de Reus
D. T. Diario de Tortosa
Din. La Dinastía
E.S. El Eco de Santiago
Ep. La Época
Est. Cat. El Estandarte católico
G.L. El Genio de la Libertad
 Gb. El Globo
Her. Mad. El Heraldo de Madrid
Her. Zam. El Heraldo de Zamora
Imp. El Imparcial
Izq. La Izquierda dinástica
Lib. El Liberal
Luc. La Lucha
Nac. La Nación
Pl. La Plana
Pop. El Popular
Prov. Las Provincias
LR. La Rioja
Sig. El Siglo futuro
Sol El Sol
Vid. Vida marítima
Vil. Villarreal

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Vila-real y la cuestión carlista (I)

Villasanta, Villa republicana

Por Ángel Pozo y Christine Sétrin, Biblioteca de Vila-real

¡Villarreal! Ahí, querido, vas a pagarlas todas juntas. Esa gente se come crudo a un liberal en menos que reza un avemaría (El Imparcial, 1902.06.20, pg. 1)

De esta manera tan gráfica describía un diario de 1902 un hecho que ya era de sobra conocido en toda España: en Vila-real, “población caracterizada por sus exagerados afectos a la causa del carlismo” (El Imparcial, 1905.04.11, pg. 2), “predominaban las masas tradicionalistas” (El Correo español, 1902.06.19, pg. 3). Y decimos que era algo de sobra conocido por las numerosas ocasiones en las que la prensa del momento se hace eco de ello: basta con asomarse ligeramente por los rotativos de la época para encontrar testimonios del tipo

Villa generalmente carlista (El Balear, 1848.10.26, pg. 2)

Espíritu altamente carlista (La Correspondencia de España, 1874.01.26, pg. 2)

Dominaba en ella el elenco carlista (Las Baleares, 1894.12.20, pg. 1)

La Estella del Maestrazgo [¿?] (La Libertad, 1901.11.09, pg. 3)

Villarreal, pueblo el más carlista de España (El Motín, 1903.09.26, pg. 4)

Villarreal eminentemente católico (El Motín, 1904.08.20, pg. 4)

Villarreal (…) se hace notar por sus ideas tradicionalistas (La Época, 1905.04.14, pg. 2)

Villarreal, pueblo carlista de la provincia de Castellón (El Motín, 1910.03.31, pg. 15)

Villarreal, en donde el carlismo tiene núcleos formidables (El Correo español, 1910.04.19, pg. 1)

Religiosa población valenciana (La Hormiga de oro, 1917.06.16, pg. 10)

Católico pueblo de Villarreal (Oro de ley, 1920.02.15, pg. 9)

Tal era la fama de Vila-real y su carlismo que el diputado tradicionalista Luis María de Llauder llegó a decir en un discurso que nuestro pueblo debería bautizarse como Villasanta, comentario que provocó no pocas burlas en el sector liberal, con referencias a nuestra inminente canonización (El Motín, 1890.04.20, pg. 3 ; El Motín, 1911.02.02, pg. 10), y una réplica del que fuera presidente de la Primera República, Nicolás Salmerón, que esta vez nos cambió el topónimo por Villa republicana, con el correspondiente abucheo por parte de la prensa conservadora (La Iberia, 1894.12.17, pg. 1 ; La Época, 1894.12.17, pg. 2 ; El Orden, 1894.12.20, pg. 1). Incluso encontramos alguna que otra perla hiperbólica como la que publicaba El Heraldo de Madrid (1902.06.19, pg. 2) : “Hay que tener en cuenta que Villarreal tiene tres conventos; que la población es, en su mayoría, levítica, y las gentes gritan de continuo : ¡Viva San Pascual! ¡Viva D. Carlos!”

Luis María de LLauder y Nicolás Salmerón

Todo valía para ridiculizar o ensalzar los valores carlistas del Vila-real de finales del s. XIX y principios del XX. Nuestro pueblo estaba, pues, en boca tanto de carlistas como de republicanos y a todos les servíamos como piedra arrojadiza a la hora de debates y polémicas.

En pueblos como Villarreal, se tira una naranja y cae siempre sobre un carlista

Pero es de suponer que no sería Vila-real el único ayuntamiento tradicionalista (es conocido el protagonismo que todo el Maestrazgo tuvo en las Guerras carlistas, y de ahí, quizá, la confusión de La Libertad, al llamar a nuestro pueblo “la Estella del Maestrazgo”) y, sin embargo, la inquina con la que la prensa liberal de la época descargó contra Vila-real fue particularmente feroz. La cita que encabeza este dossier es sólo un ejemplo, veamos unos pocos más

Cafres místicos (…) los pieles rojas de Villarreal (El Motín, 1899.10.21, pg. 1)

Fanática en ideas religiosas y de importante estadística criminal (La Publicidad, 1902.01.21, pg. 1)

Villarreal es el pueblo más salvaje de España (El País, 1902.03.04, pg. 1)

Los bárbaros de Villarreal (El Pueblo, según cita de El Siglo futuro, 1902.03.10, pg. 1)

Villarreal (…) se ha distinguido siempre por carlistón y atrasado (El Baluarte, 1902.06.04, pg. 37)

Villarreal, el pueblo levítico, el baluarte del carlismo en La Plana (…) pueblo fanático (El Motín, 1903.11.21, pg. 2)

Villarreal selvático y frailuno (…) nido del carlismo (La Libertad, 1933.06.27, pg. 1)

En pueblos como Villarreal, se tira una naranja y cae siempre sobre un carlista (La Unión, 1936.07.31, pg. 13)

¿A qué vino todo este ruido? ¿Tan grave era que un pueblo defendiera la causa carlista? ¿Por qué este ensañamiento mediático precisamente contra Vila-real?

Joaquín LLorens Báyer

La respuesta a estas preguntas vamos a ir desgranándola a través de una serie de dossiers en los que trataremos el protagonismo de Vila-real y de los vila-realenses en las guerras carlistas, en las que destacaron importantes cabecillas facciosos como Joaquín Llorens, Julián Pareja y Jaime Jordá. Hablaremos de disturbios y debates políticos entre republicanos y tradicionalistas, mítines y actos de propaganda, polémicas con unas placas del Corazón de Jesús que llegaron hasta el Congreso de los Diputados, fusilamientos indiscriminados de civiles contrarios al carlismo, el rechazo que supuso en Vila-real la puesta en marcha de la educación laica, linchamientos a destacados personajes liberales como Blasco Ibáñez o Mariano Benlliure… sí, todo esto pasó en el Vila-real convulso de cambio de siglo.

En la Biblioteca de Vila-real vamos a ir presentando una serie de dossiers temáticos dedicados a varios capítulos del carlismo local: las guerras, sus protagonistas, la cuestión política y los graves disturbios entre tradicionalistas y republicanos. Sirva esta primera entrada solo de aperitivo, de presentación a la cuestión carlista en nuestro pueblo y, si la paciencia les impide esperar las próximas entregas, siempre tienen la oportunidad de bucear por su cuenta en las distintas bibliotecas y hemerotecas digitales y asomarse con ellas a este complejo periodo de nuestra historia.

Este trabajo está bajo una licencia de Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 Unported.

El vapor Villarreal (1869 – 1908)

Crèdits

Eco de Alicante, 11.03.1869, pg. 4

El Pueblo, 17.03.1908, pg. 1

El Pueblo, 17.03.1908, pg. 3

La Correspondencia de España, 17.03.1908, pg. 1

Las Provincias, 17.03.1908, pg. 1

La Correspondencia de España, 18.03.1908, pg. 1

El Agrario, 21.03.1908, pg. 3

Trasmeships.es

Vidamaritima.com

J.S. Bach, Prelude and Fugue, N. 22. J.L. Grant, Piano (amb l’amable autorització de l’artista)

J. S. bach, Prelude and Fuge, N. 2. J.L. Grant, Piano (amb l’amable autorització de l’artista)

Vila-real, 1910 : contra les escoles laiques

Crèdits:

El País, 13.03.1910, pg. 3

El País, 16.03.1910, pg. 1

La Época, 17.04.1910, pg. 2

ABC, 18.04.1910, pg. 11

El Imparcial, 18.04.1910, pg. 1

El Liberal, 18.04.1910, pg. 2

ABC, 20.04.1910, pg. 1

La Hormiga de oro, 23.04.1910, pp. 12-13

La Actualidad, 26.04.1910, pg. 18

El País, 02.05.1910, pg. 1

Mendelssohn, F.B., Lieder Ohne Worke, Op. 102, n. 4. Sham Chan, Piano (Dominio público)

Escritor, maestro, fusilado : los hermanos Nebot Sabater en Valencia

Por Ángel Pozo y Christine Sétrin, Biblioteca de Vila-real (Versión PDF)

En dossiers vila-realencs estamos acostumbrados a asomarnos a la historia de Vila-real a través de fechas y personajes destacados: músicos, pintores, escritores, deportistas… Rara vez se nos ofrece la oportunidad de enriquecer nuestra historia descubriendo protagonistas de menor calado, si se nos permite la expresión. Vila-realenses todavía desconocidos pero cuya huella podemos rastrear  de una u otra forma gracias a la digitalización de los fondos de bibliotecas, archivos y hemerotecas.

El Liberal (1926.09.01) anunciando la publicación de un cuento de José Nebot hijo
El Liberal (1926.09.01) anunciando la publicación de un cuento de José Nebot hijo

Dossiers vila-realencs ha tropezado por casualidad con tres de ellos, José, Juan Bautista y Julio Nebot Sabater, hijos del farmacéutico, escritor y gramático José Nebot Pérez, que tuvieron muy distinto destino. Si bien es verdad que los datos encontrados no alcanzan más que a esbozar un perfil muy difuso de los tres hermanos, nuestro propósito es también llamar la atención sobre ellos, animar otros estudios posteriores y, por qué no, dar un poco más de luz sobre nuestra sociedad y sus protagonistas en la primera mitad del siglo XX.

José Nebot Sabater

El nombre de José Nebot Sabater nos vino al paso mientras realizábamos el dossier Todos a Vila-real : la peregrinación de 1899, ya que obtuvo uno de los premios literarios convocados para la ocasión (LV. 1899.05.20, pg. 3). A partir de ahí, buscamos más información en bibliotecas y hemerotecas digitales y logramos dar con algunos títulos más de su carrera literaria. No es mucho, pero da para creer que el hijo siguió los pasos del padre.

Gracias al expediente académico que de él se conserva en el Archivo Histórico Nacional, sabemos que por aquellos años de finales de siglo José Nebot Sabater es licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia y estudia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid.

También como su padre, Nebot Sabater formó parte, de la asociación Lo Rat Penat, de Valencia, y en ella ocupó varios cargos administrativos desde 1901 hasta 1903 (LP. 1901.07.15, pg. 2 ; LP. 1902.07.14, pg. 2 ; CV. 1903.07.12, pg. 1). En esa misma sociedad, en diciembre de 1901, presentó una conferencia sobre la Academia Los nocturnos, de Valencia y, en concreto, sobre la obra de un ilustre vila-realense que formó parte de ella,  Fabián Cucaló, donde expuso una breve biografía y dio a conocer su obra poética (LP. 1901.12.10, pg. 2 ; LP. 1901.12.11, pg. 2).

Precisamente, cuando en mayo de 1902 Lo Rat Penat asume reemprender los objetivos de Los nocturnos, con sesiones literarias, de entre los autores elegidos para su primera sesión inaugural estarán José Nebot Pérez y José Nebot Sabater (LP. 1902.05.12, pg. 2).

Estos trabajos tanto literarios como de investigación no los hemos podido recuperar a través de las hemerotecas digitales. Los dos textos que sí hemos rescatado de la prensa son dos cuentos publicados en El Liberal, El vengador y Redención. Del primero de ellos, El vengador, adjuntamos transcripción completa para facilitar su lectura, ya que el estado de conservación del documento no es muy bueno y, de paso, aclaramos a nota de pie algunos localismos que en él aparecen. Se publicó en 1902, esto es, el  mismo año en el que se da lectura de los poemas de padre e hijo en la sesión literaria de Lo Rat Penat y trata sobre la quema de Vila-real por las tropas borbónicas en 1706 (Lib. 1902.12.17, pp. 1-2).

el vengador-1

Aquí se puede leer su transcripción : El vengador.

La siguiente noticia que encontramos de José Nebot Sabater es a raíz de un premio literario concedido en 1910: se trata de un drama en dos actos escrito a cuatro manos junto a Vicente Peiró, L’aigua rocha del que nada más hemos podido averiguar.

En 1914, con el fallecimiento de José Nebot padre, el Diario de Valencia comete un traspiés y nos da la necrológica del hijo (DV. 1914.03.27, pg. 1), pero Nebot Sabater sigue escribiendo y publicando, al menos eso es lo que se deduce del cuento que de nuevo publica El Liberal como uno de los ganadores del Concurso Nogales: Redención, una moderna relectura a lo capitalista del tópico de menosprecio de corte y alabanza de aldea (Lib. 1926.09.01, pg. 2).

redencion

De estas fechas son también las dos últimas reseñas que encontramos sobre nuestro autor. En concreto, la Gaceta de Madrid, lo que luego sería el Boletín Oficial de la Provincia, publica el  20 de junio de 1927 un listado de las obras inscritas en el registro de la Propiedad Intelectual el último trimestre de 1926, y allí encontramos con el número de registro 55.857 el manuscrito L’horrible crimen d’anoche,  “boseto de sainete valensiá en un acto : por D. José Nebot Sabater” (GM. 1927.06.20, nº 171, pg. 1687).

La última pista que encontramos sobre él es de 1928, y también está relacionada con un premio, el de la Sociedad de Industriales Confiteros de Valencia (EP. 1928.10.10, pg. 1).

Juan Bautista Nebot Sabater

Segundo hijo del primer matrimonio de José Nebot Pérez, sobre Juan Bautista tenemos menos noticias aún, la mayoría relacionadas con su vida laboral.  Sabemos, por ejemplo, que en 1912 aprobó oposiciones en Valencia para maestro de niños (EP. 1912.12.07, pg. 2) y que en 1929 ingresa en el Magisterio Nacional Primario tras aprobar las oposiciones pertinentes. Podemos hasta rastrear su puntuación en aquella prueba: 20,5 de méritos, 45 en Religión, 40 en Ciencias y 90 en el Práctico le valieron el 84º lugar (Mag. Esp. 1929.06.28, pp. 10-11). En 1931 ocupa una plaza provisional en un pueblo de Zaragoza (LP. 1931.01.17, pg. 5) y, ya en 1942, encontramos su nombre en una larga lista de profesores ascendidos a la sexta sección del Magisterio Nacional  “con el sueldo de 6.000 pesetas anuales” (B.O.E. nº 214 1942.08.02, pp. 5.681 y ss.)

Pero lo que de él nos parece más interesante es la faceta de escritor que, al igual que su padre y su hermano mayor, desarrolló a lo largo de los años. Sólo hemos encontrado dos referencias literarias suyas, pero, teniendo en cuenta lo dilatada que están en el tiempo, es fácil que puedan aparecer algunas más. Suyo es, por ejemplo, este relato breve publicado en el Diario oficial de avisos de Madrid de 1904 (D.O.A.M. 1904.06.29, pg. 2):

rostro pálido

El otro título , ¿Me presento?, es un cuplé escrito bajo seudónimo cuyo manuscrito, según la Gaceta de Madrid, consta en el Registro de la Propiedad Intelectual con el número de entrada 52.812 (G.M. 1925.01.31, pp. 481-482).

Como vemos, a excepción de los relatos publicados en la prensa de la época, hay una interesante lista de obras firmadas por los hermanos José y Juan Nebot Sabater aún por localizar y  difundir, algo que escapa a los objetivos de estos dossiers pero que esperamos sirva de acicate a futuros investigadores

Julio Nebot Sabater

Julio murió fusilado en Paterna el 31 de octubre de 1939. Tenía 51 años. Gracias a este dato podemos fechar su nacimiento hacia 1888, año en el que su padre se traslada a vivir a Valencia para colaborar en El Correo de Valencia1.

Así, Julio, a pesar de ser natural de Vila-real, pasó toda su vida en Valencia, y desde su nueva residencia participa junto a su hermano mayor en los juegos y problemas que propone la revista semanal Alrededor del mundo (A.M. 1904.08.18, pg. 19 ; A.M. 1904.12.22, pg. 23). Son las primeras pistas que encontramos de un Julio adolescente.

Sabemos que en mayo de 1912 participó en la guerra de Marruecos como sargento del Regimiento de Infantería de San Fernando, nº 11, por lo que obtuvo la Cruz de Plata del Mérito militar con distintivo rojo (D.O.M.G 1912.12.14, pp. 9-19), carrera militar que, como veremos, le valdrá después para sus aspiraciones laborales, pero quizá también fuese una de las causas de su trágico final. Al fin y al cabo, de los tres hermanos encausados2, él fue el único fusilado.

En 1915 recibe el título de maestro por la Escuela Normal de Valencia (EP. 1915.01.26, pg. 2) siguiendo, así, los pasos de su hermano Juan, y ocupando plaza interina en Petrel, Alicante (D.A. 1915.05.28, pg. 3).

Nos consta también que a partir de 1926 inicia trámites para opositar, pero su instancia queda fuera de concurso “por no estar expedidos por Centro oficial los certificados de poseer Dibujo y Caligrafía” (G.M. 1926.04.06, pg. 131). Sin embargo, su condición de sargento licenciado, que ya se menciona en este documento, le permitirá en 1927 acogerse a los beneficios del Decreto Ley de 6 de septiembre de 1925 y optar a una plaza de auxiliar en el Ayuntamiento de Valencia (B.O.P.G 1927.11.09 pg. 6 ; D.O.M.M. 1927.11.30, pg. 10). De los doce aspirantes a aquella plaza, sólo se presentaron cinco (C.V. 1927.12.13, pg. 1), y finalmente fue Julio Nebot el propuesto para cubrir la vacante (LP. 1928.02.04, pg. 5).

La La Correspondencia de Valencia, 1928.11.30, pg. 1
Correspondencia de Valencia, 1928.11.30, pg. 1

Por esos años, nuestro recién nombrado funcionario alterna su trabajo en el Ayuntamiento de Valencia con la dirección del Teatro Cine Moderno, en Benimàmet, cerca de Paterna (C.V. 1928.11.30, pg. 1). La web que nos puso sobre esta pista, Prospectos de cine, nos dice además que muchos de los empresarios que llevaban actividades similares fueron perseguidos y detenidos por la República, y lo cierto es que Julio Nebot fue detenido la madrugada del 28 de agosto de 1933, en la calle Beato Juan de Ribera, de Benimàmet junto a otros trece “comunistas”, “extremistas”. Al parecer, andaba organizando clandestinamente una huelga general, y la policía llevaba días tras su pista. Julio era, con diferencia, el mayor de todos los detenidos, por lo que muy bien pudiera haber sido el cabecilla de la trama. La nota de prensa de la detención, por lo demás, dice de él que tenía cuarenta y cuatro años (algunos medios dicen veinticuatro, en una clara errata), de Villarreal, “funcionario del Ayuntamiento de Valencia y está empleado en Especies Grabadas” (D.P. 1933.08.28, pg. 3 ; H. Mad. 1933.08.28, pg. 8 ; LP. 1933.08.29, pg. 6 ; P.H. 1933.08.29, pg. 2).

De su detención ya nos tenemos que ir al día de su fusilamiento: 31 de octubre de 1939. Fue en Paterna, donde tantos otros. Tenía 51 años. Sus restos descansan en la fosa 92, primer cuadrante, primero izquierda (Delegación de Memoria Histórica de la Diputación de Valencia). Su expediente, el nº 3 de la caja 18.896 del Juzgado Militar de Valencia está aún sin digitalizar, como el de sus dos hermanos, José y Juan Bautista (Procedimientos judiciales incoados por la Justicia Militar a raíz de la guerra civil y durante la etapa franquista bajo responsabilidad del Tribunal Militar Territorial 1º). Habrá que esperar a su digitalización para poder completar el perfil biográfico de estos tres vila-realenses que vivieron y agitaron culturalmente la Valencia de primeros del s. XX.

1 https://www.historiadelamedicina.org

2 Procedimientos judiciales incoados por la Justicia Militar a raíz de la guerra civil y durante la etapa franquista bajo responsabilidad del Tribunal Militar Territorial 1º

Cuadro de abreviaturas
A.M. Alrededor del mundo
B.O.E. Boletín Oficial del Estado
B.O.P.G. Boletín Oficial de la Provincia de Guadalajara
C.V. La Correspondencia de Valencia
D.A. Diario de Alicante
D.O.A.M. Diario Oficial de Avisos de Madrid
D.O.M.G. Diario Oficial del Ministerio de Guerra
D.O.M.M. Diario Oficial del Ministerio de Marina
D.P. El Diario palentino
D.V. Diario de Valencia
E.P. El Pueblo (Valencia)
G.M. Gaceta de Madrid
H. Mad. El Heraldo de Madrid
Lib. El Liberal
LP. Las Provincias
LV. La Verdad
Mag. Esp. El Magisterio español
P.H. El Pueblo (Huesca)

 

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Todos a Vila-real. La peregrinación de 1899

Por Ángel Pozo y Christine Sétrin. Biblioteca de Vila-real (Versión PDF)

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Giovanni Battista Tiepolo, Dibujo de San Pascual para el convento de Aranjuez (1767)

En esta situación excepcional, en la que el Ayuntamiento de Vila-real, como muchos otros municipios, ha decidido suspender (tal vez, aplazar) sus fiestas de San Pascual, queremos rescatar para nuestros dossiers unas fiestas de mayo que fueron también extraordinarias pero por otras razones: en mayo de 1899, miles de personas acudieron en romería a  Vila-real para celebrar que San Pascual había sido nombrado por el Papa Patrón de todas las Asociaciones y Congresos Eucarísticos, algo que tuvo una importante resonancia en la prensa nacional.

La información que sobre este acontecimiento extraemos de estas publicaciones históricas muchas veces no va más allá de la mera anécdota, pero sirve para trazarnos un cuadro cercano de lo que aquí sucedió. Una perspectiva que puede muy bien enriquecer el relato de aquella romería nacional que convirtió a Vila-real en el destino de miles de peregrinos.

Efectivamente, el 28 de noviembre de 1897, León XIII nombraba a San Pascual Baylón Patrón de todas las Asociaciones y Congresos Eucarísticos (LP. 02.02.1898, pg. 1) y, desde el primer momento, se fragua la idea de realizar una “peregrinación popular” para visitar el sepulcro del franciscano y celebrar, así, la declaración papal, pero viendo lo complicada que iba a resultar la organización de un evento tan pretencioso, se vio aconsejable posponerla al año siguiente, 1898, con motivo de las fiestas de mayo  (Anc., 25.02.1898, pg. 1). Se acuerda entonces impulsar “los trabajos de propaganda” del acontecimiento (LP., 09.02.1898, pg. 3 ; S.C.S. 18.03.1898, pg. 13) y se acelera la creación del comité organizador  (Anc., 26.02.1898, pg. 1) de donde, por cierto, se echará a faltar a José Matutano Osset, fundador del Diario de la Plana, órgano oficial del evento (S.C.S. 23.04.1898, pg. 15), que fallecería ese mismo mes de febrero (LP. 16.02.1898, pg. 2). Sabemos, gracias a la prensa de la época, la lista completa del comité organizador, donde destacaba el entonces alcalde Vicente Sanchiz, así como los objetivos que, más allá de la celebración del nombramiento de San Pascual, se planteaban con aquella multitudinaria romería: “… hacer pública penitencia de los agravios que España infiere a su Dios y Señor (…) [y rogar] por la pronta terminación de la guerra de Cuba” (Anc. 26.02.1898, pg. 1 ; B.O.E.O.M. 18.03.1898, pp. 13-14).

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Dos epidemias históricas en Vila-real : dossier de prensa

Por Ángel Pozo y Christine Sétrin

El Servicio de Bibliotecas de Vila-real rememora, en estos días de alarma y confinamiento, las dos crisis sanitarias que asolaron Europa hace ya más de un siglo y su repercusión en nuestro pueblo. El cólera de 1885 y la gripe de 1918 tuvieron dos cuadros muy distintos, pero ambos quedaron reflejados con más o menos datos en la prensa de la época.

Como en anteriores dossiers, nos  ponemos en nuestro papel de ratones de bibliotecas virtuales y traemos a este blog lo que en las hemerotecas digitales hemos podido encontrar sobre nuestro pueblo y las pandemias. Obviamente, no son datos completos, tan solo sacamos a la luz los recortes de prensa de aquellos días.

Sabemos, por ejemplo, que el cólera llegó a Vila-real un 5 de junio y se estuvo contabilizando víctimas hasta el 30 de septiembre. Nuestro dossier, efectivamente, recoge las primeras sospechas de esos días de junio, pero no va más allá del 28 de agosto. El goteo de víctimas y de contagios (“invasiones”, según expresión de la época) es, aun así, bastante representativo de los estragos de un cólera que en Vila-real acabó con más del 5% de la población.

Menos dañina fue la gripe de 1918: desde agosto a diciembre dejó 102 víctimas. Los recortes de prensa que aquí traemos sí hablan de aquellos primeros casos de agosto, en concreto, entre los repatriados franceses de la zona, pero termina el 26 de octubre, donde ya se registra un gran “decrecimiento de la pandemia”.

Para saber más:

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El ciclismo en Vila-real más allá de Llorens : Francisco Soler (1910-1993) y Vicente Miró (1919 – 1960)

Por Ángel Pozo y Christine Sétrin, Biblioteca Municipal de Vila-real (Versión PDF)

Vicente Miró y Francisco Soler

Hace ya tiempo, en Dossiers vila-realencs dedicamos un espacio a recordar los velódromos que tuvo Vila-real a principios del siglo pasado. En él recuperábamos sendos artículos de Llorens Cantavella y de Juan José Bellés donde se pone de manifiesto la afición histórica de los vila-realenses del siglo XX hacia el ciclismo. Como se sabe, de aquella afición local destacó un campeón de renombre, Juan Bautista Llorens, hijo predilecto del que ya mucho se ha escrito.
Pero hubo otros nombres, antes y después de Llorens, que nos dieron también títulos importantes y colocaron a Vila-real en el mapa ciclista. Son deportistas injustamente olvidados o relegados por la sombra del campeón que, sin embargo, coparon titulares y reseñas de la prensa de entonces, cuando el deporte a dos ruedas no daba para comer y los ciclistas debían compaginar su afición con otros trabajos, nuestras carreteras eran caminos pedregosos donde se despedazaban las bicicletas y correr cualquier carrera era más una hazaña para minorías que una competición.
Dossiers vila-realencs bucea como de costumbre en las hemerotecas digitales para cubrir ese vacío rescatando a los ciclistas que ya hacían proezas antes de que Llorens supiera pedalear, y a aquellos que siguieron ganando trofeos una vez desaparecido nuestro campeón. De entre tantos nombres que ha dado Vila-real, nos detendremos en el palmarés de dos ciclistas que destacaron por encima de la mayoría: Francisco Soler y Vicente Miró.

Continua la lectura de “El ciclismo en Vila-real más allá de Llorens : Francisco Soler (1910-1993) y Vicente Miró (1919 – 1960)”